Escritos para inspirar y ayudar a tomar conciencia en la evolución personal

Se me ha venido el ánimo abajo


¿Cuántas veces te pasa?

Estás más o menos bien, te sientes como lidiando (un poner) con sentimientos y emociones que no acaban de salir, ni te dominan o las agarras como diciendo, ¿Qué pasa aquí?. Digamos que estás viviendo la respuesta emocional a una situación determinada con la que haces lo mejor que sabes y puedes pero forma parte de tu día a día o es muy frecuente y, sin darte cuenta, sufres de estrés o ansiedad escondida. Entonces, hay un día en que sucede algo que para algunos podría ser prácticamente insignificante (pero para tu mente no lo es) que te activan esas memorias que se escondían detrás de esos sentimientos/emociones y, de pronto, te sientes muy mal. ¿Cómo puede ser esto?


[**aclaro antes de seguir que, para las personas con alta sensibilidad y que estamos siempre captando con más profundidad (véase información sobre PAS, ahora ya hay ayuda especializada y grupos), se hace duro porque percibes mucho más pero no eres consciente de "qué" exactamente ya que la mente consciente no puede descifrar apenas pero el efecto ya lo está sintiendo tu mente y tu cuerpo. Dicho esto, sigo.]


Uff, ahora ya si te atrapó y vas despotricando de todo con los pensamientos, ya saltaron tus sombras y están diseñando el mapa de lo que debería ser, lo que no, lo que temes, lo que va a suceder...

Bien, eso no ha ocurrido así como así, tan de repente. Si te vas hacia atrás en el tiempo del reloj justo ese día o quizás más (incluso algún suceso que has obviado), podrás descubrir que ya se estaban moviendo energías de pensamiento molestas pero que no quieres echar cuenta y crees que se van a quedar ahí quietecitas (son esas que forman parte del cuerpo del dolor o memorias dolorosas heredadas del clan familiar y las tuyas propias) pero se van acumulando hasta que se atrae aquello que las hace, por fin, salir al acecho y a la luz, digamos que ya reventaste y, para eso, tuvo que suceder algo. Unas se atrapan entre otras y pueden controlar hasta familias enteras, todas metidas en el mismo sentir o preocupación, por ejemplo, un miedo (unos más y otros menos...).

Quizás, cuando llegas a tu casa sigues afectado y no sabes cómo soltar todo eso, cómo salir de todo ese sentir porque ya te atrapó. En ese momento crees firmemente que esa es toda tu verdad pero ayuda mucho empezar a discernir el:

¿por qué te sientes así?

¿por qué te molesta tanto...?

¿por qué si estabas bien, de pronto, estás tan mal?

¿por qué te ha afectado tanto y sigues ahí, erre que erre? 

No se trata sólo de sensibilidad y que te afecte más que a otros lo que te rodea porque unos días te afectan menos las cosas y otros más..., es que están involucradas las "memorias" que se reactivan desde el interior atrayendo cualquier forma o circunstancias para que puedas verlas reflejadas en eso que te sucede, en esas personas, sino, no puedes solucionarlo y de ahí que, cuando pasamos o no conseguimos liberarnos, las cosas empeoran.

Bien, los procesos de pensamiento son pesados y repetitivos y entramos en la rueda negativa y, para poder ayudarnos, hay que empezar a ser consciente de eso que sucede dentro de la cabeza. Después, cuando tienes herramientas a las que agarrarte puedes ir, poco a poco, trabajándote.

Una de ellas, la más fácil aunque no sea lo más sencillo de hacer por las resistencias que pone la mente, es la técnica o filosofía de vida llamada Ho'oponopono. Cuando conoces la herramienta del vaso con agua, las palabras gatillo, te has acostumbrado a utilizarlas y sabes cómo te ayuda, estás ahí como si se tratara de una emergencia (que lo es, es una emergencia emocional...), nombrando, entregando y enfocado en que quieres resolver y estar en paz con lo que te está pasando. Es como necesitar pasar el chaparrón confiando en que verás la luz porque, normalmente, los pensamientos se aferran a lo negativo y empiezan a pronosticar futuros desastrosos con respecto a lo que te está sucediendo, sea lo que sea.

Esta repetición de palabras con una representación determinada (cada una tiene su simbología) que se traduce como una orden para tu inconsciente de que pare y utilizada con confianza, te va ayudando a pasar los primeros brotes de ese cuerpo del dolor, esa herida que salió como cabrito desbocado. Si te acostumbras y te gusta, puede ser tu mejor aliada y tu mente da por hecho tu intención con esa práctica y ejecuta cambios cuando repites una y otra vez...

Cuando quedan cosas por solucionar es inevitable que esto pase, está indicando que está ahí, sino, no saldría. Te está diciendo que no tienes paz en ese asunto. No sientes confianza. No tienes esperanza. No sabes cómo salir de eso o no sabes qué hacer...

Si tienes la bendición de conocer más herramientas o tener ciertas habilidades, en este caso, te podrías poner con la escritura para sacar lo que te pasa porque el secreto es que, cuando escribes, no puedes mentir, así es que... 

Te haces preguntas por escrito: ¿Cómo me siento?, ¿Qué pasó?

Imagina que te sale así:

- ¿Cómo me siento?

- Como una mierda

- Define mierda

- Triste, con miedos, enfadado, cabreado. Cansado y con sensación de injusticia y harto de siempre lo mismo

- Y, ¿Qué es siempre lo mismo?

.... .... .... (escribes, defines, disciernes, desahogas..., suelta)

Quizás llegue un momento en el que digas "BASTA"

Basta ya de tanta mierda

Basta ya de tanto miedo, tanta tristeza, tanto enfado, cansancio.... Tanta sensación de injusticia.

Estás en el ¿por qué a mí?, ¿por qué me pasa esto?, ¿por qué sigo viviendo esto?, ¿acaso creo que me lo merezco?...

- Respuesta por conocimientos del transgeneracional (árbol familiar y sus ancestros)

        . Rueda kármica.

        . Fidelidad tóxica a ciertos miembros del clan familiar.

        . Memorias atrapadas repitiendo patrones, la pescadilla que se muerde la cola.

        . Dolores y conflictos que no se superaron.

     . Falsa creencia de que amar..., significa vivir lo mismo que vivió... (o vive...) y te fastidias toda tu vida por una percepción errada del amor.

- ¿Cómo me hace reaccionar?

        - Fatal, me entran ganas de mandarlo todo a la mierda...

- Si lo consigues, lloras, despotricas, vas por la casa hablando con... (interiormente hablando: quien quieras), preguntas y pides respuestas.

Y, tal vez, llega un momento en que ya estás lo suficientemente descargado o liberado para acordarte de que tienes otra herramienta, ¡vaya! En esta caso, te vas a poner con EFT (Técnica de Liberación Emocional o acupuntura emocional) que te va a servir para liberarte emocionalmente y mucho más cuando eres capaz de seguir con ella. Cuando te trabajas en soledad puede costar más coger las riendas rápidamente (ponerte rápido con esto) si algo duele mucho y te tiene atrapado por completo.

En fin, que te plantas con un folio o documento en el ordenador, el mismo en el que estabas escribiendo las preguntas anteriores y empiezas a poner lo que sentías (emociones):

- Triste

¿Cuánto de triste estás del 1 al 10? ... Y empiezas a practicar EFT

En esos repasos de liberación emocional te llega el miedo y haces lo mismo

- Miedo a...

¿Cuánto miedo sientes del 1 al 10?... Y, sigues practicando EFT

¿Te cansas?, ¿no conoces EFT?, ¿no eres capaz de hacer nada, tal vez porque no conoces herramientas?... Te pones con Ho'oponopono, sus palabras gatillo, oraciones, decretos. ¿Llamarías a alguien que te pudiera ayudar?

Si, entre medias de la tormenta, has conseguido relajarte o estar presente como cuando meditas, tener algo de presencia controlando lo que sientes, eso ya es un logro de autocontrol. Si lo solucionas porque eres experto en la meditación, fantástico.

O, al final te has rendido y dejas que todo el sentir te atraviese, lo aceptas y decides no querer tener razón ni resistirte. Lloras, sientes tu tristeza... Aun recuerdo el fin de semana que tuve al que llamé mis dos días de oscuridad en los que acepté la retirada en mi vida de dos personas y lo hice a través de ese aceptar sin resistirme. Sentir el dolor y rendirme a el, me entregué al presente pero, claro, en este caso no tenía que ver con mi futuro en relación a mi "supervivencia (problemas económicos, de salud..., que pueden activar miedos más fuertes, todo depende de las circunstancias de cada persona) y eso lo facilita porque cuando se trata de sobrevivir (es lo que interpreta la mente inconsciente) la cosa cambia y mucho. Se activa tu amígdala y ya estás en modo defensa sin capacidad para responder, todo es reaccionar. Sin creatividad ni nuevas ideas y se hace jodido, sí. 

Pero bueno...

Busca escuchar vídeos en YouTube, leer artículos, lo que sea que te ayude a hacer algún "clic" en tu mente y sientas un poquito de liberación por encontrar alguna dirección o el camino hacia la posible respuesta, sobre todo, cuando no puedes acudir a otros, por los motivos que sea.

A esto le puedes llamar autosuficiencia, autogestión y autoconocimiento.

A más emocional seas, más te conviene aprender sobre tus emociones, liberarlas practicando herramientas o formas para soltar... Base imprescindible, el autoconocimiento. Ya puedes tener todos los estudios que quieras que si no has entrado en tus peores pesadillas ni en tu sombra, tienes información en tu mente pero no te conoces en profundidad.

Cuando estés al límite, ojalá no te hagas demasiado el fuerte y puedas confiar en alguien para que te sirva de apoyo y, quizás, de guía.


{** Disculpas por las expresiones poco finas pero cuando se trabaja lo emocional hay que ser claros]



Paz Morgam
Escritora
Coach de Vida (por mis experiencias como aprendiz de la vida y con la ayuda de conocimientos)

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