KIROS 

Un día me desperté nombrando esta palabra. Al principio no lo entendía, hasta que la desmenucé en significados y comprendí el mensaje.

Tiempo de Dios o el momento oportuno. Un lapsus de tiempo indeterminado en el que algo importante sucede. Normalmente, no sabes cuando será el final de algo, una historia, una relación, un trabajo..., pero siempre puedes cambiar algo de ti que no te gusta, que no te ayuda a sentirte bien y empezar a cambiar cosas de tu vida. Mentalmente, percibimos momentos y momentos..., pero todos están dentro de un eterno PRESENTE.

Cuando tu vida funciona y hay paz en ella es fácil sentirse bien, pero ¿qué sucede cuando lo que te rodea es un caos o nada te funciona?  

-Ahora- es siempre. Siempre estás a tiempo de cambiar, de saber algo insospechado y relevante. Siempre es tiempo de ayudarte, conocerte, comprenderte y que las cosas vayan cambiando...

El presente es infinito porque siempre estás en él, cada día estás a tiempo de plantearte cómo te quieres sentir. En muchas ocasiones nos quedamos atrapados en el sufrimiento, en el dolor, en la preocupación... ¿te suena verdad? Bueno, no te sucede nada malo, es muy común, pero eso no significa que sea lo más sano o lo conveniente. Es un hábito mental y se puede cambiar, al menos yo lo intento o me pongo en ello y, con paciencia y tesón, lo voy consiguiendo.

La frustración es algo que nos puede paralizar en aquello que sucedió del pasado o que nos ha sucedido y no nos gustó, no era lo que esperábamos, en general, nos puede estancar. La preocupación como resultado de las malas experiencias y los miedos, también nos frena, nos bloquean. Estas cosas y muchas más nos suceden a todos y cada uno está en su momento de superación o evolución, nadie está salvo de eso, lo que sucede es que algunos ya han subido muchos escalones y tienen mucha más paz, armonía, equilibrio, éxito en sus quehaceres, bienestar, felicidad...

En verdad, lo que te sucede no es lo que más importa porque tú no eres ni tus circunstancias, ni tu mente, ni tu economía, ni tu cuerpo-enfermedad..., tú eres mucho más que eso, eres un ser valioso y poderoso que puede superarse a sí mismo. A veces, hay que ayudarse con otros, muchas otras se superan las cosas por las propias reflexiones y elecciones. La clave, lo que eliges diariamente será la base de tu futuro, igual que lo que elegiste en el pasado está determinando tu momento presente. ¿sabes lo que eliges y está creando tu presente? Es posible (muy posible), que me digas que no, que ni siquiera eres tú quien está eligiendo lo que vives y que te está haciendo sufrir y, en cierto modo, tienes razón, si, la tienes. Pero lo que, tal vez, no sepas es que tu mente inconsciente está eligiendo por ti sin darte cuenta porque el consciente y el inconsciente no se comunican directamente. Es un tema que confunde a muchas personas, pero si aprendes sobre neurociencia, biología de la creencia, Bioneuroemoción, física cuántica y un largo etc., comprenderás que es cierto. Si miras desde la espiritualidad (o tu espíritu y no tu mente), la forma más fácil de trabajar las cosas es con Ho'oponopono con la que no necesitas saber nada. Hacerte responsable de lo que vives, sientes, piensas y haces..., porque lo elegiste antes de venir aquí y, en consecuencia, tú eres el que puede cambiarlo en lugar de creer que necesitas a alguien que cambie tu vida, que te quiera, que te tenga en cuenta, que te saque de paseo, etc. Esto es deseable y necesario hasta cierto punto (al menos desde la biología), pero no te morirás por ello, sólo un bebé/niño moriría si no tuviera ciertas atenciones. Así es que, toma las riendas de tus sentimientos, emociones, pensamientos, creencias y sálvate tú mismo por tus propias reflexiones, prácticas internas, confianza, fe, actitud proactiva contigo mismo, aprende de quienes ya aprendieron y resuenan contigo, etc., 

Cuando sueltas y empiezas a confiar suceden cosas que podemos denominar como milagros, es decir, cosas que no esperabas y son tan sorprendentes a pesar de que puedan resultar muy sencillas, pero no podías ni imaginar que pudieran suceder. Así piensa la mente, cree que las cosas son complicadas y nunca quiere dar su brazo a torcer para que la vida se muestre a favor de ti. Hablamos de milagros, pero el hecho de esperar un milagro sin cambiar nada de ti es el mayor engaño de la mente.

 ¿Llamamos suerte a algo que ya estaba predestinado que, tal vez, se activa según cómo respondes al presente?

Lo atrajo con su intención, pensamientos, creencias (sea consciente o no de ello) porque forma parte del camino de esa persona aunque no se tuvo conciencia de lo que hizo que se produjera ese milagro. Siempre habrá algo que suceda, te des cuenta o no, para que esos cambios se manifiesten, unos los tendrás que trabajar con tu comprensión y experiencia y otros vendrán como dados. Pero en referencia a lo que tenemos que aprender, cuando empiezas a ser consciente de qué hiciste en ti para que algo cambiara, entonces puedes comprender que los milagros no son más que el resultado de una causa con una actitud enfocada en la posibilidad y la aceptación de lo que tienes que soltar, lo sepas o no.

Sé que resulta complejo y muchos no lo entienden, algunos ni les importa, pero eso no impide que las cosas sigan sucediendo...

Un día me sentí desesperada. Me quedé sin ayuda económica, sólo tenía la pensión de mi hijo que era un tercio de lo que necesitaba para sobrevivir. Cuando llegó ese momento que me puso entre la espada y la pared sobre mi economía ¿qué podía hacer? Pedir ayuda desesperada... Hartarme de llorar... Hundirme en la resignación... Quejarme de la vida culpando al gobierno, a la situación social, a quien no me contrató...??

Bueno, no fue nada de eso. Estaba asustada, más bien muerta de miedo, tanto, que casi me costaba reconocerme a mí misma en esa situación porque era demasiado doloroso. Estaba aturdida y sorprendida de estar viviendo eso ¿por qué a mí? ¿Cómo me puede estar pasando esto a mí? Pues sí, me estaba sucediendo, pero había algo en mí que todavía confiaba en una posible solución, es como que, aunque yo no confiara en mí misma, la vida si y me ayudaría de alguna forma..., intuía que había algo que sabía lo que había que hacer y me lo mostraría, sentía eso. Trabajé sobre ello y llegó una solución que fue temporal en la que también trabajé mi interior y, unos meses después, apareció otra más estable, un lugar del que también aprendo y me siento agradecida por ello..

Y es que, las lecciones de la vida pueden ser a través de cualquier circunstancia que vivamos, nuestras relaciones sociales, de familia, de pareja, con hijos, el trabajo, la casa..., lo que sea, pero son lecciones, están ahí para que aprendamos. Nos están mostrando qué es lo que hay en nosotros que está relacionado con eso que tanto nos disgusta y nos queremos quitar de encima. Queremos salir desesperadamente de esa situación porque necesitamos realmente ayuda, en muchos casos, ayuda para vivir y no queremos sentir esos sentimientos y emociones devastadoras que nos generan tanto sufrimiento.

Nos generan sufrimiento porque ya estamos suponiendo, o dando por hecho, lo que va a suceder en el siguiente momento "futuro":

En el caso de escasez económica, por ejemplo: me voy a morir de hambre, voy a perder mi casa, voy a perder mis hijos porque no podré alimentarlos, voy a ser un cero a la izquierda en esta sociedad como quienes viven en la miseria y nadie les ayuda, nadie les escucha... MIEDO, PÁNICO...

La mente ya ha planeado todo lo que va a suceder, cómo te vas a sentir porque "TIENE MEMORIAS" (tiene recuerdos que no sólo son los tuyos, son los de tu familia, tus ancestros y los guarda para prevenir, evitar que vuelva a suceder lo mismo - ese es el objetivo biológico de la mente, la supervivencia) y se pone en marcha apretando el botón de "stop" a la autoconciencia. Ahora yo me encargo y se terminó, de momento (mientras dure el miedo, pánico...) la elección consciente, ahora manejo yo "todo". Entonces, no puedes elegir desde la reflexión, la paz, la confianza, la satisfacción, la claridad y la tranquilidad. Ahora eliges desde el miedo, desde la decisión que te salva "supuestamente hablando" ya que lo que te salva hoy puede ser tu enfermedad mañana...

Las consecuencias son aceptar todo aquello que no te gusta, que te desagrada y te agota, pero lo necesitas. Aceptas aquello que la mente ha considerado que necesitas para sobrevivir y así vas tomando tus decisiones. A veces puedes ir de un lado a otro arrastrando cada vez más frustración, más desengaño, más desesperación y sin enterarte de nada.

Esto es muy complejo y hay libros, libros y más libros además de investigaciones y más investigaciones demostradas ya científicamente. Pero la experiencia no necesita de demostraciones científicas cuando estás atento a lo que te sucede y los mensajes que te trae cada suceso, cada vivencia.

El mayor aprendizaje, la aceptación de lo que sucede, te guste o no te guste, te saca del estrés, del miedo y del "stop". Es como decir, vale, me rindo, me está sucediendo "... ... ... "

Reconocer todo aquello que pueda estar relacionado con eso ¿para qué estoy viviendo esto?

Ahora toca liberar las emociones que me provoca, las creencias limitantes y de no merecimiento, las fidelidades familiares, la falta de confianza, la autoestima, la falta de fe en la vida...

Toca no reconocerse como identificado con eso, es decir, "no lo comparto", para que la vida te crea, le demuestras a la vida que no lo compartes, pero que no te resistes a lo que es, lo aceptas y confías. Sueltas y dejas ir las emociones de sufrimiento que te generan esas situaciones, bien porque consigues estar presente y no quedarte en el patrón de víctima, o bien porque trabajas con herramientas que sirven para eso y que te sacan del bloqueo, te liberan de esas emociones y empiezas a fluir. Esto quita drama a la situación y que es algo que al ego le encanta (el drama), pero que no te hace ningún bien, todo lo contrario, te paraliza y te mantiene en lo que estás viviendo una y otra vez, siempre lo mismo...

Siempre he dicho "no me queda otra...", cada vez que he tomado una decisión porque me veía forzada, no llegaba otra solución y ocurría así porque tenía que aprender algo y seguirá sucediendo cada vez que lleguen nuevos aprendizajes, como el hecho de aceptar lo que está pasando en este mismo momento, SI NO QUIERO SUFRIR..., "no me queda otra", después vendrán las soluciones, pero lo primero es rendirme a lo que es, lo comparta o no, esté de acuerdo o no. Después la solución, la que tenga que ser, pero algo sucederá, seguro.

LA RESISTENCIA AL PRESENTE sosteniendo emociones dolorosas, nos mantienen en la misma situación una y otra vez, pero eso tiene solución ¿estás dispuesto a hacer algo por ti?

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Sé honesto contigo mismo, dice el corazón y es que, a quien primero engañamos, cuando no respetamos lo que sentimos es a nosotros mismos. Sigue las señales cuando, eso que se te muestra, es afín a lo que sientes.


¿Y qué puedo hacer yo?

Quizás, traer algo de esperanza y fe a un mundo en el que hay tantos faltos de fe y confianza, tal y como me ha sucedido a mí. Tenemos toda la vida, pero cada vez se confía más y se tiene más certeza cuando seguimos el camino del corazón.

Podría traer conciencia para ir liberándonos del sufrimiento, tal y como voy aprendiendo yo. Una parte de mí que sabe que es posible y por eso lo estoy consiguiendo, cada vez sufro menos...

Tal vez pueda despertar ALMAS en humanos dormidos, tal y como lo he estado yo, sin contar lo que todavía me queda...

Tal vez pueda despertar conciencias para ver más allá de las simples apariencias...

Sea lo que sea, yo seguiré haciendo lo que me corresponde y colaborar en la posibilidad de tener un mundo mejor, empezando por el mío, desde mi interior...