¿Mala suerte o injusticias?

28.10.2020


No voy a mentirles, es un tema arduo y que puede trastocar, e incluso enfadar, empezando por mi, tal y como lo voy a plantear. Algo difícil de aceptar para la mente, pero lo que es, es, pensemos lo que pensemos. Cuando ves más allá, no te cabe la menor duda y todos podemos hacerlo. Es una forma de recuperar el poder interior que tenemos o, en verdad, somos. 

Es cuando no se trata de buena o mala suerte, sino de un proceso de transformación que requiere de constancia y valentía con uno mismo porque lo que sucede fuera es el reflejo (entre otras cosas, pero en un gran tanto por ciento) de memorias del árbol familiar que se están repitiendo y necesita cambiarlas, resolverlas o sanarlas ¿cuántas generaciones necesitaremos para que así sea?

Si no se hace, el árbol tomará medidas drásticas porque ante la toxicidad extrena sólo algo extremo puede solucionarlo. Tal vez, corte el árbol impidiendo que haya más descendientes..., ¿qué se hace con un árbol podrido? 

Para descifrarlo, todo empieza por un simple detalle como pista que, después, va aumentando y complicando las cosas, pero somos tan ignorantes con respecto a nosotros mismos, la información que cargamos y una sabiduría interior aparentemente dormida que, repetimos hasta necesitar repararlo con esas medidas drásticas. 

Desde el alma, no es casualidad porque ésta no es tonta, ignorante ni está dormida (entendiendo por alma el ser interno que todo lo sabe y nunca muere, sólo experimenta en infinitas formas). 

Desde el árbol familiar, tampoco es casualidad. ¿A quién se le está brindando fidelidad porque se hace lo mismo que hizo... ? ¿A quién se le está llevando la contraria... ? ¿Qué experiencias se cargan en la mochila que no son propias? ¿Quién abusó de quién? ¿Quién fue arrebatado de su familia, asesinado, cuestionado, engañado, hunillado, maltratado...? Todo está ahí, la información no se pierde ¿acaso puede perderse la energía?, sólo se transforma y eso es lo que sana las memorias, 

LA TRANSFORMACIÓN 

Cambiar la información y, para eso, hay tantas formas que podría llevar toda la vida, pero querer hacer algo al respecto es "elegir" algo que hacer con eso y, sea lo que sea, algún resultado tendrá. Se puede empezar por lo más sencillo, meditar o reflexionar sobre cada caso que no cuadre, no aporte, se esté abusando, lastimando. Aquello que moleste, duela, dañe... Se trata de poner 

CONCIENCIA"

De todo esto y más, viene la expresión:

Lo siento, perdóname, gracias, te amo"

Un paso sencillo pero potente, para sanar esas memorias como reconociendo que "algo" hay detrás de..., y se acepta, empezando por permitir el 

PERDÓN 

de...,, aunque no se sepa lo que es.

Así de sencillo para la acción y tan difícil para la mente, pero en definitiva, se trata de elegir qué hacer con eso...

Todo empieza por uno mismo...