A fuerza de voluntad..., o no...

27.06.2019


                     Fuerza de voluntad, o no..., todo es según la perspectiva

Hay personas hechas para conseguir las cosas (al menos las principales), siempre, a través de la fuerza de voluntad, pero otras no tanto, según el qué...

Hubo un tiempo en que llamaba al fluir como "La ley del menor esfuerzo" y así lo cuento (si mal no recuerdo) en mi libro "Yo Sí Puedo" porque yo formo parte de ese perfil energético de personas que no venimos a conseguir las cosas a través del esfuerzo constante, podemos enfermar y así me sucedió a mí, aunque también tiene que ver con lo que vengo a resolver en esta vida, mis memorias y las que he heredado de mis ancestros.

Hay cosas que hago sin esfuerzo ninguno porque forman parte de mi personalidad, la información que hay en mi sobre cómo moverme en este mundo, cómo hacer... En mi caso es "Investigador-Hereje" con el centro energético de la voluntad abierto (voluntad inconstante - vulnerable - pueden aprenderlo con Diseño Humano) cuando lo descubrí entendí muchas cosas. Por un lado, la carencia de voluntad según lo que sea, me cuesta mucho... Por otro lado, no encajo en ninguna parte, siempre veo algo diferente (aunque no siempre lo comento) o una perspectiva que los demás no ven. Necesito novedad de conocimientos, perspectivas nuevas o diferentes tal que, aparentan estar en contra de..., en todo aquello que se puede mejorar, pero acepto la monotonía en lo que sienta bien y no necesita de cambios, entre muchas otras cosas, obvio.

Cuando algo me mueve, siempre investigo, lo hago por horas, días, meses y hasta años..., lo que haga falta para tener claridad y no me cuesta nada porque forma parte de mí, he nacido con esa energía/capacidad, es mi forma de moverme por el mundo, su información y de obtener seguridad en mi misma. Lo más beneficioso para mi es hacer eso y, curiosamente, mi hijo hace lo mismo cuando algo le interesa (lo cual me sorprendió al ver que tiene el mismo perfil que yo en D H). Hay personas que saltan a probar las cosas, da igual lo que sea, sin el manual de instrucciones, pero hay otras que prefieren leerlo primero, antes que tocar nada, sobre todo, cuando no tienen ni idea...

Otro detalle es que yo, cuando me siento mal, necesito apartarme de todo y, a veces, también de todos. Necesito mi rincón para refugiarme, desahogarme, comprender (puedo investigar sobre lo que me sucede...) y aceptar lo que me está pasando para poder integrarlo finalmente. Es mejor que me dejen sola, que respeten mi espacio y no me insistan mucho, dejarme que averigue por mi misma y asimile... En cambio, hay otras personas que les gusta que tiren de ellos, que estén encima y que yo puedo interpretar (si lo hacen conmigo), según el contexto y la necesidad, como querer controlarme. Es una forma de responder a los acontecimientos y sucesos que tenemos en el día a día, en la vida. Cuando sucede esto en las personas que tienen la forma de actuar hacia dentro y llega alguien que tiene la energía contraria, todo es hacia fuera, hacia el esfuerzo, la acción, el enfrentamiento, encararse y le exige al otro (del proceso contrario - hacia dentro -) que se mueva, que se defienda, que reaccione, que espabile, que se deje de cuentos..., porque interpreta esta reacción o esa respuesta como huir, no enfrentarse a la realidad, ser un cobarde, que no está afrontando los hechos, la timidez es una tonteria, lo que sea..., no está favoreciendo al otro porque igual no se trata de eso. Se trata de la forma en la que cada uno necesita para adquirir su propia seguridad y actuar, después, en consecuencia. Se trata de cómo volver a salir adelante, cómo atreverse, o no.

En la forma de aprender, podría decir que, un científico no llegaría a descubrir nada si no tuviera la energía para la investigación, para recogerse en un laboratorio horas, días, meses y años..., buscando, comparando, averiguando..., por supuesto en aquello que le gusta, apasiona o necesita respuestas.

En cambio, hay otras personas que no pueden ni pensar siquiera en ponerse a buscar sobre algo determinado, o sobre cualquier cosa, investigar, indagar, buscar y rebuscar información, tal que, sólo de pensarlo ya están agotados, no lo soportan y hasta podrían decir que no saben cómo hacerlo, no les sale de dentro o que no lo necesitan. Pueden ser muy espontáneos, atrevidos y aprenden, casi todo, a base de experiencia pura y dura, a base de chocar una y otra vez, de enfrentarse. Es lo mismo que el investigador que choca (por decirlo de alguna forma), pero con la información - experimento -, no acierta a la primera ni a la segunda, pero sigue investigando hasta que encuentra la solución.

Se dice que cuando todo fluye las cosas no cuestan. Al Universo no le cuesta crear vida nueva... ¿por qué a nosotros sí nos cuesta tanto algunas cosas...? En ocasiones y teniendo en cuenta esos detalles energéticos de personalidad, habilidades, capacidades..., porque nos empeñamos en lo que no nos corresponde hacer. Otras, porque venimos a aprender muchas cosas y, entre todas ellas, están los objetivos, los logros que van a ser internos y externos. Comprender lo que supone alcanzar algo a través de un proceso de trabajo e intención constante porque es el verdadero objetivo y se tiene la capacidad para ello.

En mi caso, cuando llegó el día en que lo entendí, empecé a dejar de juzgarme por mi falta de voluntad en algunas cosas. Empiezo apasionada, entusiasmada y por circunstancias o cambios en mi, de repente, ya no puedo seguir con eso, no me lo explico, pero no tengo energía, no me sale. Esto es, posiblemente, porque ya no me corresponde, o ya no le interesa a esa otra parte de mi y que es inconsciente, seguir haciendo eso, puede que si, puede que no, pero si no hay voluntad, por algo será... 

Los motivos pueden ser algo diferentes a los que creemos que son..., tal vez no se tienen todavía las razones suficientes para seguir con eso

como cuando tienes una relación y después dejas de tenerla, 

puede que si, puede que no... 

Cada cosa tiene su función y su momento. Puede ser falta de voluntad, si, y puede ser sabotaje, o puede que no. Nada es casual, todo es causal. Las cosas tienen un propósito más allá de nuestros ojos y nuestra razón.