Conecta con tu Diosa Interior

01.01.2021


Aunque siento que nunca es el momento, nunca llega esa oportunidad que tanto deseo, eso que tanto añoro, yo me amo y me acepto completa y profundamente tal y como soy y soy una persona maravillosa.


¿Has visto que frase tan compasiva y amorosa contigo?, pero tienes que saber que es dicha desde una actitud de conexión y aceptación sana contigo misma. Parece que no hubiera momento correcto para que ese deseo se dé y parece que nada extraordinario sucede..., entonces aprovecho para recordar las palabras de la sabiduría de Louise Hay de que estás, aquí y ahora, en el momento perfecto. Que el trabajo sobre ti mismo no es un objetivo, es un proceso que dura toda tu vida y puedes elegir disfrutar del mismo.

Perderte de tu diosa interna es lo que pasa cuando te enfocas hacia fuera, siempre esperando algo de alguien o de alguna situación porque crees y sientes que te falta algo. Vives carencia, necesidad de afecto y reconocimiento para sentirte importante o que eres alguien. Si sigues esa línea te encontrarás con muchas frustraciones pero, sobre todo, que nunca va a ser suficiente.

Nunca tienes suficiente con lo que necesitas para sentirte bien y quieres más porque lo que está ahí fuera no te llena a nivel interior y es que se hace al revés, primero te sientes llena tú y luego te llega... (lo que sea) de fuera.

Cuando limpias tu mente (miedos, juicios, creencias limitantes y un largo etc.) de todos esos condicionamientos y arquetipos de actitud que forman parte de todos tus roles, esos que te tocan como personaje que eres de tu realidad, de tu personalidad para relacionarte, pero lo haces desde el aspecto sombrío porque todavía no te iluminaste en todas las materias, con eso lo que consigues es sufrir sus consecuencias y eso es lo que vives.

Olvidar tu diosa interior es dejar de ser el poder y la luz que ya eres, ser tú misma desde tu propio reconocimiento y amor porque los demás nunca, nunca, nunca..., podrán llenar lo que sólo a ti te corresponde hacer.

El vacío que sientes es la desconexión de tu verdadera esencia, es la identificación con lo que antes te daba un papel/rol de cara a..., pero algo sucedió para que no lo consiguieras y pudieras ver que no era el camino honesto y verdadero con quien realmente eres sintiendo un vacío en tu interior.

A nivel de vacíos podríamos decir que:

Creer que necesitas ser importante es seguir en esa niña que nunca se sintió importante, por los motivos que fueran.

Creer que necesitas que te amen "x" persona/s es seguir siendo esa niña que sintió que "x" nunca la amó/amaron.

Creer que necesitas que te den tu lugar es seguir siendo esa niña que sintió que no le daban el lugar que merecía.

Creer que necesitas que te escuchen es seguir siendo esa niña que no se sintió escuchada..., y así podemos seguir larga y extendidamente.

Igual utilizas el efecto camaleón con mucha habilidad porque tienes esa condición de adaptación y es innato en ti pero, no lo sueltas y crees que eres el otro olvidándote de tus verdaderos deseos.

Das más valor a lo que el otro cree que tienes que pensar o hacer que a lo que tú piensas y te gustaría hacer realmente aunque, la mayoría de las veces, ni siquiera tú sabes lo que quieres.

Das más valor a lo que el otro consigue porque crees que tú no puedes ya que estás constantemente integrándote fuera y te pierdes de ti misma, no sabes quién eres. Eso es ser excesivamente camaleónica y los excesos no son buenos.

Dejas de ser tu propia compañera precisamente por lo que ya he comentado, el otro compañero parece tener más valor que tu propia compañía.

La niña que se quedó atrapada en todas esas necesidades, sueña demasiado y su magia infantil no tiene éxito en el mundo del adulto de forma que, si no deja ese rol, nunca madurará ni conseguirá aquello para lo que realmente tiene capacidad.

La mayoría de las veces cree que existe un príncipe, si es azul mejor, pero sobre todo príncipe, hasta que se le caen todos los sombrajos comprendiendo que todo era una mentira (sus creencias, lo que quiso creer o lo que compró de las creencias de los demás) y andaba como niña soñadora por un mundo de adultos lleno de otros niños soñadores buscando lo que necesitan, cada uno en su propia inmadurez y carencia.

Así puede seguir tu película toda tu vida a no ser que te plantes y con respeto y mucho amor te preguntes:

¿Quieres ser tu diosa o quieres seguir siendo la niña, esa que no crece y siempre necesita del otro para sentirse bien o sentir que es alguien?

La niña tiene su parte, pero la madura que es la diosa, tiene la suya y es más poderosa y para ello:

Renuncia a la necesidad de que los demás te necesiten, date tú primero todo lo que necesitas.

Renuncia a la necesidad de que los demás te valoren, incluyendo lo que haces, empieza por valorar lo que haces tú.

Renuncia a la necesidad de que los demás hagan lo mismo que tú o de que te acompañen, haz primero aquello que tú deseas.

Renuncia a la necesidad de que los demás cuenten contigo, si no lo hacen, aprovecha para hacer lo que a ti te gusta, aunque lo hagas sola.

Renuncia a la necesidad de aprobación y empieza a aprobarte tú en aquello que piensas, sientes y haces.

Renuncia a la necesidad de...: te invito a que lo rellenes tú, si es que tienes algo más a lo que renunciar...

Arquetipos de personalidad para repasar como: LA DIOSA, El CAMALEÓN, LA COMPAÑERA, LA NIÑA MÁGICA, EL PRINCIPE.

Y, observa el rol de madre, de amiga, compañera, pareja (novia, esposa)…