Cuando ya no sabes para donde tirar, indecisión y confusión

11.04.2022


indecisión y confusión..., harto de la frustración. Harto de la amargura y la impotencia... Los errores y las desavenencias.

El cuerpo del dolor (entendiendo que son las memorias que te atrapan y dominan con frecuencia tu mente y estados emocionales, algunas constantemente) sale una y otra vez porque está programado y no se ha sanado/liberado. El cuerpo del dolor domina familias enteras. Domina mentes, actitudes, acciones. El cuerpo del dolor quiere salirse con la suya, sobrevivir a toda costa encontrando miles de escusas y alimentándose de tu sufrimiento repitiendo el sentir de esas emociones. Deja que esté, pero no te identifiques constantemente con lo que sientes al respecto porque ahí te gana, cuando crees que eres todo lo que sientes. Si no eres ni lo que piensas, ni lo que vives, ni tus circunstancias..., tampoco eres el total de eso que sientes cuando hay muchas mas cosas sucediendo alrededor. Lo que sientes te hace vivir y ser de una manera pero eres mucho  más que eso. Aunque la estructura de la mente hace que cueste cambiar eso, la esperanza puede seguir en tu corazón hasta el fin de tus días.

Si todavía estás a tiempo, recuerda que no todo está perdido, depende de hasta donde quieras llegar y que lo enfoques acertadamente. Tú eliges en cada momento aunque pasen días, meses, años... El tiempo de Dios no es el de este mundo. El tiempo de Dios no existe porque es "siempre" ahora, es un infinito ahora por lo tanto no hay prisa. Que no sea el tiempo el motivo de querer superar tus cosas sino el afán de aprender a amarte tal y como eres, superar tus pruebas y sentir que tu vida ha tenido sentido, empezando a darle un sentido a tu presente, aquí y ahora, cada vez que te acuerdes.

Una forma muy sencilla de ayudarte, la herramienta del vaso con agua de Ho'oponopono

Pongo debajo del vaso con agua un papel escrito donde expreso el enfado, rabia, ira, lo que sea que me daña, preocupa, molesta, que ya no aguanto más... (Independientemente de si buscas ayuda de otras personas) (para uso y aclaración, puedes leer estos artículos: posibles efectos al practicar la herramienta del vaso de agua en Ho'oponoponoHo'oponopono herramienta del vaso con agua)

Insatisfacción; desasosiego; frustración; impotencia; amargura; odio; ganas de venganza; sensación de injusticia...

Son la suma de memorias que arrastras y vives una y otra vez. Se trata de aquello que te hace sentir todo eso para que lo veas y seas capaz de expresarlo, después soltarlo. Aprender a dejar de "comprar "eso que sientes o dejar de identificarte tanto.

Si esos sentires tóxicos se hacen casi permanentes en tu vida podría ser porque estés caminando en la dirección equivocada y haciendo lo que no es tu verdadero propósito. Muy probablemente, estarás atrapado en tus memorias (el cuerpo del dolor que generaste en ti y el que heredaste - memorias de dolor). Antes de llegar a tu propósito de acción principal tienes que resolver las barreras y limitaciones, identificaciones, miedos, juicios, fidelidades tóxicas, creencias falsas, la culpabilidad... En verdad (al menos para mí), todo eso también es un propósito.

Deshazte de todas esas capas pesadas y limitantes viendo cómo, poquito a poquito (es tan sutil...) o más rapidito, empiezas a coger el camino que SÍ te hace sentir bien. El mundo de las formas depende también de la importancia que tú le des. Un gran obstáculo para la aceptación es la sensibilidad en alto grado. La capacidad de sentir y de captar más allá de lo que la mayoría es capaz haciendo muy difícil digerir e integrar ciertas cosas, incluyendo los propios sentires, sobre todo, para quienes todavía se están conociendo y aprendiendo a autogestionarse. No comparten el mundo tal y como está, no les cuadra casi nada y necesitan ir más allá de las diversiones, los juegos, los dogmas, las costumbres, las creencias, lo que se debe y lo que no. Lo que piensa el otro y lo que piensas tú. Lo que aparenta el otro y lo que, en verdad, aparentas que tú.

Entonces, resumiendo, ¿qué te sigue quedando por ver para dejar de sentir todo eso?, ¿crees que tienes que rendirte primero?

¿Rendirte para ti significa que no te mereces lo mejor que, supuestamente, tendría que estar por llegar? Reflexiona esto si quieres.

Muy recomendable es el darte valor descubriendo en qué no te valoras y la falsedad de tus juicios hacia ti mismo, por el motivo que sea que lo adquiriste y de quien o quienes lo aprendiste pero totalmente inconsciente, al igual que ellos. La inconsciencia domina este mundo lleno de dormidos, ciegos o medio ciegos (me incluyo). Poco a poco vas despertando a cosas y el camino no siempre es recto ni fácil porque las telarañas mentales han crecido demasiado y cuesta deshacerlas, hay que tener paciencia y mucho amor propio.

Date tu lugar. A veces, no sabes por dónde empezar porque la madeja es tan grande que te evades, te distraes, te dispersas constantemente. Lo normal es que no quieras sufrir pero no importa, puedes ir dando pasitos.

Desahógate cuando sientas que lo necesitas. Haz lo que sientas que necesitas hacer intentando que no sea lastimando a otros. Ve observando. Ve reconociendo tus más profundos malestares con quien quiera que sea y deja de juzgarte por tener rabia escondida y creer que por eso eres mala persona, entonces, casi todo el mundo sería malo porque la gran mayoría la siente (con más o menos frecuencia) y hemos aprendido a "no amarnos" realmente.

Mi nuevo descubrimiento a través de mi propia experiencia y buscar el conocimiento concreto:

Hogar, dulce hogar. Hogar como reflejo. Hogar como representación de tus mayores dificultades y tus programas heredados donde también anidan tus ancestros. Hogar como proyección de lo que sigue a tu cuerpo, si no consigues descifrar tus enfermedades, empieza por tu casa como reflejo de lo que hay en ti y que desconoces. Si no te sientes en tu casa, entonces, podrías preguntarte por qué no la encuentras y qué puedes hacer para conseguirlo.

Invasiones de territorio, abusos, descontrol, dejadez, exigencias... Todo se puede ver y resolver, sólo hay que empezar a dar pasitos.

Hogar, dulce hogar pero sin apegarte porque es posible que, si has venido a aprender sobre el desapego, la vida (tu alma) te lo quitara si ve que te empeñas hasta la saciedad con una cosa o persona. Lo que importa es hacer todo lo mejor que sepas con lo que tienes y el lugar en el que estás ahora, entender que eso mismo es lo que estás haciendo con lo que hay en tu mente.

Imagina que tu hogar es tu mente. Las habitaciones son habitaciones de tu mente. Tus habitaciones representan aspectos de tu vida que están en tu mente. Esos departamentos, paredes, muebles, adornos..., representan tus emociones, apegos, dudas, conflictos, pensamientos.. Son tus creencias y tu forma de ver las cosas. Quizás pienses "Qué flojera me da y qué pocas ganas de hacer nada...", todo es posible.

Cuando comienzas a mover, vas descubriendo lo que estaba escondido, es obvio.

Que no puedes, no pasa nada, sigue pidiendo. Sigue poniendo el vaso con agua encima de tu papel escrito donde expresas lo que te sucede (es una herramienta de Ho'oponopono que no requiere de ningún esfuerzo). Sigue decretándole a tu alma que "las respuestas y las soluciones te llegan", tú no sabes cómo pero tu alma sí porque lo sabe todo y tú estás en el derecho de que así sea. Descubre, observa, expresa (libera), decreta y suelta.

Confiar es imprescindible. Sal de los estados en los que te domina el dolor (todo se aprende y la intención es el primer paso). Observa tu sufrimiento con emociones nocivas escuchándolas, expresándolas, liberándolas, escribiéndolas y rompiéndolas... Sácalas de tus tripas. Deja que salgan y sigue pidiendo. Después, olvida lo que te han hecho sentir y vuelve a tu paz confiando que todo lo que necesitas va a llegar. 

Recuerda que no se trata del otro sino de lo que hay en ti, lo que tú guardaste tan adentro que no puedes verlo y necesitas lo que tienes fuera para empezar a transformarlo.