El amor va mucho más allá de...

03.04.2020


El amor no es lo que muchos pintan y otros creen 

Por un lado, está la chica y está el chico. Por otro lado, está la chica imaginada por el chico y el chico imaginado por la chica (Emilio Carrillo en "El amor a todos y el amor de pareja").

Cuando el enamoramiento pasa, el chico ve a la chica de verdad y la chica ve al chico de verdad. Cómo son realmente y no lo que la mente proyecta sobre cada uno de ellos. Por eso, si pasado un tiempo te preguntas: ¿quién es esta persona que ya no es como yo creía? y te molestan muchas cosas que antes ni siquiera veías..., entonces, acabas de salir del hipnotismo de tu mente y empiezas a ver la verdad. Ahora es cuando descubrirás si hay amor o no, si habrá o no habrá amor, dependerá de los dos.

Lo que antes permitías o aguantabas (no estabas de acuerdo pero lo consentías, a pesar de la rabia y el malestar que te produjese), ya no es así. Ya todo ha cambiado y dices "ya no aguanto más", ¿crees que eso es amor?, siento decírtelo, pero no lo es. Es el formato del ego o el pensamiento inconsciente que, a su vez, proviene de las memorias que hicieron que te fijaras en esa persona para trabajar ciertas cosas, para que tomaras conciencia de... Esto lo he comprobado en primera persona por ver las memorias y las conexiones. Por eso, a más te conozcas, más sabrás si estás por estar, si estás por apego y dependencia o porque es tu verdadero deseo donde no hay sufrimiento, aunque no te guste todo de esa persona (es, prácticamente, imposible que te guste todo). Nadie es igual y, por supuesto, nadie es perfecto.

Tenemos que aprender lecciones y sanar memorias, cuando esto se consigue, entonces ya no es necesario estar con quien vino a enseñarnos. Lo que tenga que ser, será, en el sentido de que, igual todo se termina, o quizás la relación continúa pero desde un paradigma totalmente diferente.

Pero ¿cómo puedes saber qué está sanado o aprendido?

La respuesta es  sencilla, si has aprendido lo sabrás porque te has dado cuenta de..., tomaste conciencia de cosas que esa persona te ha ayudado a ver y las resolviste, ahora estás en paz con todo eso, quedó sanado.

Hay algo que me resulta interesante, ver la actitud de las personas con respecto a las relaciones personales e íntimas y, para ello, no puedo pasar por alto lo siguiente:

Cuando entras en un chat y una de las primeras preguntas que te hacen, después de una formal presentación sobre nombres, el lugar donde vives, tu situación sentimental o civil, trabajo... (bla, bla, bla...), te saltan con preguntas como: ¿cómo vistes?, ¿usas tacones?, ¿eres más de faldas o de pantalones?, ¿eres femenina?, ¿eres morbosa?... A esto puedes reaccionar de muchas formas, una de ellas es preguntarte a ti misma ¿de verdad eso tiene importancia?, ¿para qué necesita saber todo eso?, ¿con quién estoy hablando? Y, ¿qué busca o qué pretende?

Suena a vacío y simple fogosidad física como animal en celo deseando desahogarse detrás de una serie de condiciones sobre si "me atraerá o no me atraerá". Eso no es amor, eso es sólo mundanal, el humano carnal y mental. El amor no tiene nada que ver con eso.

O, tales como: ¿Has tenido relaciones después de tu separación? Y tú dices ¿perdona?, ¿cómo? Una pregunta totalmente privada que pretende que sea respondida sin conocerle de nada cuando, a veces, ni siquiera tus más allegados lo saben. Algo que, puede que des por hecho, es normal ¿no?, pero ¿acaso, aquí y ahora, eso importa...?.

En cambio, cuando te encuentras en una de esas conversaciones donde todo fluye tan fácilmente. Los dos os saludáis tranquilamente y surgen temas curiosos e interesantes sin haber intencionado nada. Tal vez, surge hablar de la vida o de una investigación sobre algo inesperado..., lo que sea. Igual aparecen risas por bromas espontáneas y simpáticas, nada es planeado y no hay expectativas, sólo hay comunicación a favor del bienestar de ambos. Así se forjan las buenas sensaciones que hacen que sientas que habéis estado ahí sin más, sólo ser y comunicarse, lo demás..., ya se verá. Es posible que no volváis a coincidir nunca más o, podría ser, que acabéis siendo amigos de verdad, incluso hasta algo más..., pero eso nunca se sabe.

Y, eso de plantear nada más entrar: "busco una relación de...", no es más que el deseo de satisfacer la propia necesidad de no sentirse solo o cubrir la necesidad que se tiene del otro, al nivel que sea...

Ni qué decir de los que entran a saco con preguntas indiscretas que no forman parte de una conversación sana (o que se sienta como sana, no es por poner etiquetas, es para que se entiendan las diferencias) planteando posibles situaciones en las que lo único que hace entender es el hecho de no saber cómo satisfacer sus instintos físicos creyendo que el otro (o más bien, dando por hecho) es responsable de calmarlos. Como alguien dijo una vez, mis necesidades son, eso, mías y no del otro, creyendo que está obligado a satisfacerme de forma que busco desesperadamente quien esté dispuesto/a a ello, lo que pasa es que, cuando se cruzan dos iguales, pues ya está, satisfechos quedan, pero de amor nada, eso está claro.

Observo más obsesión por lo físico donde se da por hecho que la mayoría son abiertos, tal que, si no lo eres, te pueden llamar estrecha y a cuya mención (si te pasa como a mi) le esbozas una sonrisa interna sintiendo a esa "criatura ingenua" vacío por dentro porque no palpa la diferencia entre conectar y sentirse lleno a disfrutar sólo desde su cuerpo. No se pierde mucho, se pierde "TODO". Todo lo que se puede respirar y gozar entre dos personas (más bien seres) que comparten lo más preciado y desde dentro, aunque fuera sea increíblemente intenso. Por eso, yo, a estas alturas, no quiero sólo sexo desde ese pensamiento y deseo egoíco, quiero mucho más que eso, pero sin buscarlo, más bien convirtiéndome en ello y si tengo que ser correspondida, lo seré. Deseo esa mirada en la que no hay trampas ni ataduras, pero hay un compartir y un disfrutar de todo lo que surja sin miedo a estar juntos ni tampoco a que nos separen. Ese aceptar lo que va apareciendo como dicha y en lo que ambos estamos de acuerdo. 

Si te conformas, eso tendrás, lo de siempre y lo que todos ya sabemos. Si le demuestras a la vida que no piensas resignarte ni conformarte, pero si aceptando lo que es en este momento, entonces ésta te premiará cuando hayas superado las tentaciones y mantenido tu verdad sobre lo que deseas o ya no deseas más en tu vida, pase el tiempo que pase, eso para el ser no tiene ninguna importancia, aunque para el hombre si, tiene tanta que hasta te preguntan: ¿cuánto hace de...?, o ¿cuándo fue la última vez que...? sin conocerte de nada. Si te importa su experiencia aceptarás la pregunta para saber del otro (más bien...), pero si te enfocas en lo que respecta a ti, podrías decir algo así como: ¿de verdad eso tiene importancia?, "esa pregunta es irrelevante para mí", ¿tienes alguna mejor que hacerme?, sino, que tengas un buen día y hasta luego Lucas (con todo mi cariño y todo mi amor jjj).

Así es la vida, estamos mezclados, unos más que otros, pero aquí andamos, intentando aprender cada uno a su forma y en lo que cada cual es capaz de hacer. Aprender a dejar de juzgar esto lleva su tiempo (ya consigo hacer mis pinitos), pero seguiré intentándolo y como dice Eckhart Tolle: se empieza sabiendo lo que "no es" comprendiendo que, quizás, no sé lo que es amor de verdad, pero si sé (o, al menos, voy observando ya...) lo que no es amor.