Hazle un regalo a tu corazón

27.06.2019



Sé honesto contigo mismo, dice el corazón y es que, a quien primero engañamos, cuando no respetamos lo que sentimos es a nosotros mismos. Sigue las señales cuando, eso que se te muestra, es afín a lo que sientes.


Yo jamás me planteé escribir, no sabía que tenía inspiración sobre temas determinados (he escrito muchas inspiraciones que ya no están publicadas) y todo empezó porque me dio por hacer un escrito explicando un poco lo que me había sucedido hace años, cómo iba superando ciertas cosas de mi salud y mis emociones, y dos personas (entre ellas una estudiante de periodismo) me dijeron que me expresaba muy bien. Como segunda señal, una de esas personas, Ángel Baña, que me ayudaba en aquel entonces a entenderme a mí misma y confiar en mis sensaciones, conexiones internas y manifestaciones externas, me dijo: "Maripaz, exprésate".

En principio no hice nada, hasta que él se retiró de dar consultas y cuando vi que no podía contar con él, me planteaba qué podía hacer..., me sentí un poco perdida y fue un pequeño impacto. Entonces recordé sus palabras "EXPRESATE". Y de pronto, sin más, abrí una web (en aquellos entonces gratuita) y me puse a escribir. De ahí, por dejarme llevar, fluir con lo que sentía..., empecé a escribir con rima, tipo poesías, me salió alguna parábola (Bernabé, el hombre que perdió su alma - no puedo describir la sensación tan agradable que se tiene cuando escribes como por conexión o canal, los escritos surgen sin más y te preguntas ¿de dónde sale esto?

En una ocasión, después de llegar de un paseo relajante en el parque, de repente, algo en mí quería salir. Me empujaba a que escribiera y al ver que era tan grande el impulso, así hice, seguí a mi interior. Entonces, mientras iba escribiendo empecé a llorar, llorar y no entendía nada. Me preguntaba qué era eso que escribía. Fue tipo poesía con rima, pero con una información que tenía que ver con memorias familiares relacionadas con mi abuela materna. Me sorprendí y a la vez era muy satisfactorio. Lo compartí en honor a ella (era poetisa). Es tan sorprendente e inquietante ser un canal para expresar lo que está atrapado y que quiere salir para liberarse. Eso son las memorias y mis escritos, en muchas ocasiones, son así, son memorias que salen fuera en forma de inspiración con un mensaje interior, es algo que le sucede a muchas otras personas.

En otra ocasión, tuve la visión, o la intuición, de que 2 personas se retirarían de mi vida. Así fue y me dolió, pero lo acepté y después de dos días de oscuridad (como yo lo llamé...) salió mi escrito que interpreté como un manual al que llame Libérate tú mismo. Acepté lo que sentía y si quería llorar, lloraba. Si quería acostarme triste, así lo hacía. No me resistí a nada, hasta que pasó y salió el escrito. Creo que es una forma en la que mi alma se expresa, a veces, mejor que cuando hablo, porque en ocasiones me cuesta explicar lo que veo. Hay cosas que no las digo, sé que sólo son para mí, pero otras que sirven para que los demás entiendan lo que les sucede, para hacerles ver eso, necesito conectar con ellos y las cosas van fluyendo si no intento meter la mente, sólo sentir. En cuantas ocasiones me he encontrado en una conversación que parecía, en principio, no resolver el asunto, si aprendíamos y, de pronto, ¡zas!, la respuesta, justa, a lo que esa persona le sucedía, salía por mi boca sin haberlo buscado. Siempre escuchamos lo que necesitamos oir cuando nos dejamos llevar.

Estas cosas nos pueden pasar a todos y creo, se trata de estar conectado con nuestro interior y dejar que la vida se exprese a través de las personas que nos rodean, que nos hablan, las situaciones que vivimos y cómo nos sentimos al respecto. Esa es la magia de la vida hablándonos. Esas son las sincronicidades, pero hay que estar "despierto" para verlas, aunque sólo sean algunas señales, algunos mensajes. Quien ha sido consciente de haber vivido esto sabe de lo que hablo, la magia de las sincronicidades que no es más que la vida hablándote, respondiéndote, concediéndote y expresándose.

Pero..., si lo que te llega no te gusta, no estás de acuerdo, no lo sientes como por ejemplo: alguien te dice como me dijeron a mí "¿por qué no estudias psicología?" (por mis capacidades reconocidas por algunos especialistas) y mi respuesta siempre ha sido la misma: "no tengo ganas de estudiar una carrera y lo que yo veo va más allá, necesito más de otros aspectos o factores". Entonces le digo a la vida que, lo siento, pero no lo haré y estudiar tanto (memorizar) me supone un esfuerzo de forma que, me bloquearía toda mi creatividad. Si hiciera caso a esos comentarios, me sentiría forzada, no me haría feliz por lo que, me respeto y sigo mi camino, a pesar de..., y muy agradecida por hacerme ver que tengo ciertas capacidades.

Y, en cambio, mi amigo Ángel Baña que me indicó que me expresara, si me comunicó que ya tenía una capacidad propia que no necesitaba de estudios y sólo tenía que ser fiel a mi verdad, mi interior, que iría saliendo y fluyendo con la vida por sí solo.

Y aquí estoy, con muchos artículos escritos ya en algo más de 4 años, escribiendo esto. Hoy que he recordado estos detalles gracias a una pequeña conversación.

Sigue aquello que te hace sentir bien aprendiendo a fluir de esa forma. Sigue aquello con lo que estás de acuerdo, pero no te resistas a lo que no te gusta, a lo que no compartes si forma parte de tu presente. Acepta lo que es, pero reconócete como lo que eres y sientes en cada momento presente. Poco a poco, consigues ser tú mismo y ya no tienes tanto miedo a reconocerte y a mostrarte ante el mundo.

Así empecé yo y, poco a poco, voy construyendo una Maripaz nueva que no tiene nada que ver con la de hace más de 10 años y que ahora aparezco como Paz Morgam  y "Paz Akua" en algunas de mis inspiraciones que significa "Paz de Dios".

Todos podemos aprender a seguir nuestro corazón, para eso hemos venido, pienso que es uno de los principales objetivos del alma, "Ser uno mismo".