JUGANDO CON LAS TRES SUERTES

30.06.2022



LAS TRES SUERTES para representar el trabajo interior y el exterior


Así lo llaman en Feng Shui: La suerte del hombre, de la tierra y de Dios

La del hombre eres tú con tu mente, decisiones, pensamientos, actitudes, etc. (crecimiento personal)

La de la tierra es tu casa y el mundo  material que te rodea (las energías e influencias de tu mundo).

La de Dios es tu espíritu, la divinidad o como desees llamarlo (espiritualidad).


Después de llevar años trabajando el interior con respecto a la mente inconsciente pero seguir con temas del transgeneracional por resolver (memorias complicadas del árbol familiar) y mis propias aflicciones, sumado al trabajo espiritual con Ho'oponopono y la Justicia Divina (es mi forma principal y constante) he comprendido la importancia, también, de la materia. Todo lo que nos rodea y cómo nos relacionamos con el ambiente.

La suerte de la tierra te enseña a comprender las energías a través de la casa y utilizarlas más a tu favor y de la materia que tienes al rededor.

Si estás lo suficientemente presente en la observación de tu sentir, puedes darte cuenta de que ciertas cosas que te rodean te generan sensaciones muy sutiles que te molestan o no te acaban de convencer. Quizás algunas son extrañas pero que no les pones nombre o no consigues definirlas.

Algo tan sencillo como el pico de una repisa...

En Feng Shui existe lo que llaman flechas envenenadas que son cierto tipo de bordes, filos de paredes y picos de muebles. Bordes de edificios que dan a tu ventana y los captas cuando te asomas (pero, aunque no los captes el efecto energético es el mismo)…, Bien, pues yo ya percibía las flechas envenenadas, sobre todo, de los muebles y objetos de la cocina pero no sabía darle un sentido que no fuera miedo, simplemente no me sentía bien cuando un borde o filo apuntaba hacia mi. Ni contar las puntas de los cuchillos (en Feng Shui siempre guardados cuando ya no se necesitan o con las puntas metidas en protectores).

Pasar junto a una estantería cuyo borde picudo mira/apunta hacia ti.., uf, qué desagradable. Sientes eso, que te están apuntando. Imagínate que te sentaras en un lugar donde te sucede eso, pues estás frente a una flecha envenenada. Una energía demasiado directa que se puede percibir como algo agresivo (por decirlo de alguna forma). Eso sí, todas las casas tienen esto, no hay que obsesionarse, sólo se trataría de evitar ponerse un rato largo en un lugar así o, simplemente, tapar el pico.

Por esto, Feng Shui ayuda a tomar conciencia y calmarse porque empiezas a comprender cosas de ti, además de tener una conciencia diferente sobre tu casa y que no se trata sólo de tenerla bonita ni de lujos. Puedes tener la casa preciosa pero un Feng Shui regular e, incluso, nefasto.

Ahora, al ir aplicándolo, junto con detalles del método KonMari (sigo aprendiendo), mi mente está más en paz y concreta. Y ¿por qué?, porque todo lo que está en mi hogar está mejor guardado, estoy comprendiendo las energías de lo que me rodea. Porque hay menos ruido visual evitando cierto estrés, algo muy sutil de lo que no solemos darnos cuenta. Sencillez en lo posible, orden, sentido, limpieza... Todo eso se pone a tu favor.

Hace años no estaba tan pendiente de esto, por temas de salud comprendí que yo estaba antes que la casa hasta que he ido mejorando y después de tanto estudio, investigación, trabajo interior..., sentí que la casa me reclamaba, es decir, estaba con cosas que necesitaban urgentemente de mi atención. Ya se había cruzado en mi camino el Feng Shui pero sólo le prestaba un poco de atención. Hasta que, poco a poco, fui mirando más y más... Ahora con un poco de formación y también de forma autodidacta, leyendo y escuchado mucho, ya no puedo organizar ni preparar mi casa sin tener como base ciertas cosas.

Si sueles leer mis artículos, te habrás dado cuenta que estoy nombrando bastante el Feng Shui y no es porque siga a "ciegas" todo lo que estudia, no, es porque me ha demostrado el beneficio de entender algo mejor las energías de la materia que me rodea y me ha inspirado. 

Si te sitúas en un lugar de tu casa que deseas cambiar y te preguntas ¿Qué me gusta de aquí y que deseo poner? tendrás respuestas, puede ser, pero si te dices ¿Qué me inspira poner aquí?, la cosa puede cambiar. En mi caso, en la zona de los benefactores, los que te ayudan o la que representa a aquellos maestros, enseñanzas y demás que te han inspirado, enseñado, ayudado. Aquello que admiras..., ha sido muy curioso ya que siento pasión por muchas cosas y suelo indagar en diferentes tipos de conocimientos. Cada vez que entro en algo nuevo me concentro y conecto disfrutando de lo que aprendo y practico pero a la hora de preguntarme qué pondría ahí desde la expresión "qué me inspira", me salió: "mi cuadro de Buda blanco" y algo que represente el conocimiento que tiene que ver con Feng Shui. Calma, sabiduría, amor... 


Algo en mi ha cambiado, así de fácil. Entre otras cosas, tengo más tranquilidad mental aunque me queden cosas por aclarar pero siento una especie de paz interna que no sabría cómo explicar, podría definirla como "quietud". Has de saber que, aunque desordenes (es inevitable y necesario porque el exceso de orden también esconde un conflicto), tú sabes lo que haces y vuelves a ordenar, no pasa nada. Sabes lo que tienes y dónde lo tienes. Conoces cada rincón de tu casa, algo parecido a conocer más los rincones de tu mente.


Date el lugar que mereces dándole un lugar a tus cosas.