Como si estuvieran cometiendo un delito

02.05.2020


Mujer grabando a los transeúntes como si estuvieran cometiendo un delito...

Hoy en la mañana iba paseando por una avenida cercana a mi casa (respetando lo establecido...) y me veo a una mujer en la azotea de su casa grabando con su móvil a la gente que paseaba por la acera y diciendo: "esto parece una puta romería" (disculpen la palabrota, pero eso era lo que decía). Estaba enfadada, indignada, juiciosa y como deseando justicia o venganza, no sabría decir qué le representaba más por el tono en que repetía "esto es una puta romería". Lo decía con rabia y odio en su expresión. Me quedé sorprendida porque no entendía a qué venía eso, ¿grabando a la gente? Miré hacia donde enfocaba (en la acera de enfrente) y vi a personas paseando donde, si es verdad, que coincidieron en cruzarse algunas de forma más cercana -cosas que pasan- (está permitido pasear hasta las 10 ¿lo sabía?, el primer turno). Recuerdo haber visto a una pareja o dos de edad menor a 70 (pueden pasear dos juntos de la misma casa, esto también lo sabía, ¿no?) Coincidió otro hombre paseando con un perro. Una chica más joven y, creo, alguna persona más. Por la acera que yo iba, también había gente con las que me cruzaba, normal, somos muchos ¿verdad?

Bien, pues pasé de largo delante de esa casa en la que su dueña estaba grabando y diciendo eso, pero me entraron unas ganas tremendas de pararme, retroceder (de hecho, me paré dos veces para ver a qué distancia tenía ya la casa y la otra acera donde habían coincidido ese número de personas como intentando entender dónde estaba el problema. Pensé ¿eso puede denunciarse? ¿Denunciar a esa persona que está grabando a los transeúntes porque hay algo que no le ha gustado?

Otra pregunta en mis pensamientos y dirigida a esa persona fue ¿a ti que te importa?. Sentí rabia y coraje, ya les digo, me planteé retroceder, ir hacia esa casa y pararme enfrente de ella para preguntarle qué problema tenía y decirle que tuviera cuidado vaya a ser que a alguien le diera por denunciarla.

Pero no lo hice, mi parte super prudente y cautelosa me decía que no merecía la pena (igual me equivoqué, esa persona estaba rompiendo derechos) y entré rápidamente en el repertorio de preguntas internas como: ¿por qué me ha molestado tanto? Bueno, en primer lugar porque no estaba del todo segura de si me había grabado a mí también, pero lo que más me molestaba es que estuviera criticando, juzgando y grabando a los demás transeúntes que se encontraban igual que yo, caminando por la acera. Los habría que irían a recados y quienes sólo estuviesen paseando como me pasaba a mí.

Pero sigo, después de esto, estoy conversando por whatsapp con una de mis hermanas y al comentarle el suceso me contó otro peor todavía que le ocurrió a un vecino suyo que tiene un hijo autista y que, por lo visto, iban con la bici y alguien les tiró una pelota de tenis (habrá tantos casos parecidos...). Por lo que me contó, se sintieron muy mal y no me extraña, es que fueron "AGREDIDOS" porque tirarle algo a alguien es una agresión. Y, las palabras de insultos también son una agresión. 

De aquí vienen mis ganas de compartir este artículo, la locura y estupidez humana. Los juicios y un sinfín de infamias (en tantos casos...), empezando por mí (en el juicio) cuando vi la rabia que tenía hacia esa mujer que estaba grabando con su móvil a los transeúntes. Pude observar mis ganas de decirle cuatro cosas y me vino la reflexión de cómo es verdad que todos podemos ser injustos, juiciosos, agresores y un largo etc., sólo tienen que ponernos en la situación perfecta para ello. Yo puedo ser injusta al juzgar algo de lo que no conozco todo su contexto. Una cosa es que no me parezca bien y me dirija a quien pueda estar cometiendo un acto (supuestamente) injusto y otra que "sienta" rabia, algo hay que no he solucionado ya que puedo decirle esas cuatro cosas sin sentirme enfadada, simplemente por coherencia humana.

Entonces, llego a sentir en mis carnes como estas situaciones sacan lo mejor y, a la vez, lo peor de nosotros mismos, tal y como me hacía referencia mi hermana en la conversación que compartíamos donde yo también me incluía, no sólo a esa mujer. Es increíble lo miedosos que podemos llegar a ser y cómo juzgamos por miedo. Estoy segura de que hay personas que tienen sentimientos parecidos a los que su profesión frustrada sería haber sido policías. Yo lo intenté y hoy por hoy ya sé por qué quería ser policía - deseos de justicia, coger a los malos y defender a los indefensos - pero gracias a una lesión no lo conseguí, hoy me alegro de ello y una tía mía decía "¡si tú no eres capaz de matar una mosca!", pero se equivocaba, yo era capaz de cualquier cosa a la que me sintiera forzada- de hecho he vivido algunas situaciones en las que he tenido que defenderme sin necesidad de denuncia, gracias a Dios. Hoy, después de lo que observo, sé que si me pusieran en la situación extrema (Dios me libre) de tener que defenderme podría sacar la fiera que tengo dentro, ya dependería si gana mi parte cautelosa que dice "no merece la pena", sólo es un inconsciente o gana mi parte guerrera que dice "esto no te lo voy a permitir".

Y ahora una reflexión, con todo mi cariño y todo mi amor (que quede claro ;): esa mujer que estaba en la azotea de su "relativamente gran" casa con no sé cuántos metros para tomar el sol y moverse (aunque igual no eran tantos, no estaba tan pendiente de esos detalles), le puede resultar muy fácil criticar y juzgar a quienes necesitan más el salir a mover el cuerpo y tomar el aire (puede que sí, puede que no...). Ya sabemos que hay de todo, siempre hay quienes abusan, pero también hay personas (algunas con enfermedades de nervios, autismo, etc.) que viven en 50 metros cuadrados o menos, no voy a poner la palabra "miserables metros" porque cada uno es responsable de lo que vive, pero son eso, unos pocos metros cuadrados y que ni siquiera tienen ventanas con vistas que le ayuden a relajarse como me pasa a mi, que vivo en un piso de 55 metros cuadrados, pero con una luz (me entra el sol en toda la casa, por la mañana en una dirección y por la tarde en otra) - y una vista envidiable para ser un bajo (aunque tengo que añadir que soy de gustos tirando al minimalismo por lo que, también, tengo algún espacio libre a pesar de..., pero eso ya tiene que ver con mis gustos, ¡qué de cosas les estoy confesando hoy eh!). Lo que quiero decir es que, si lo dijera alguien que vive en esas condiciones (piso muy pequeño y sin luz o buenas vistas) sería toda una heroína de cumplimiento social, pero que lo diga alguien que disfruta de una azotea y una casa dando a una avenida con porche, sólo me salía decir ¿perdona?

Ya es suficiente observar el detalle tan simple como es estornudar (si padeces de alergias, o no...) y ver que te da miedo (o, al menos, un poco de cosa) vayan a pensar que tienes el..., y paso de pronunciar algo que ya está demasiado nombrado, hay que soltar aquello a lo que se le está dando demasiado poder. Curen a los enfermos, pero ¿pueden dejar de pronunciarlo tanto?.

Así somos los humanos. Tremendamente miedosos (al menos la mayoría), pero como cada uno viene con su propia carga familiar, de sus vidas etc., no se puede saber totalmente sus orígenes. Lo que si es cierto es que, en conjunto, la sociedad tiene su gran influencia cuando uno no sabe ser uno mismo (digan lo que digan los demás) porque no se conoce a sí mismo. Es un largo camino, es para toda la vida por lo que yo seguiré hasta que me muera, pero siempre digo "prefiero morirme a vivir en un mundo lleno de robots controlados, vigilados, cuestionados...", para mí una vida así no tiene sentido. Pero claro, se supone que como alma he elegido estar aquí..., algo tendré que aprender, compartir y aportar sino ya me habría ido. En fin...

¿Por qué creen ustedes que yo estudio e investigo tanto? Es verdad que es una pasión y forma parte de mis habilidades, sin el desarrollo y la superación personal mi vida no sería lo mismo, pero hay algo que nunca he contado y es que "yo también" tengo muchos miedos, está claro, nadie se libra. Es cierto que me puedo atrever con cosas que otros no, igual que otros se atreven con algunas otras que yo no me veo capaz. Repitiéndome, yo también tengo miedos como todo el mundo, pero aprendo a no quedarme con ellos en cuanto tomo conciencia para salir del hipnotismo que causa en mí y una de las formas es investigando, aprendiendo, conociéndome, tal y como dice la frase "el conocimiento os hará libres". Conocer la verdad de las cosas pero, sobre todo, más allá de las cosas.

Tenemos que aceptar lo que nos sucede si no podemos cambiarlo (al menos a primera vista) y queremos dejar de resistirnos, pero nadie nos puede robar la mente si no lo permitimos y este mundo va camino a eso, a robarnos lo que está dentro de nosotros para controlarnos del todo. Y esa es la diferencia con lo que hacen los héroes de este mundo, decir la verdad y compartirla aun sabiendo que tendrán problemas y en asuntos más delicados y profundos los matarán tarde o temprano. Si es por una causa justa, hay quienes dan su vida por ello.

Todo empieza por uno mismo porque si uno no es consciente, no puede compartir conciencia, sólo trasmitirá lo de siempre, toda la vida de Dios como suelen decir algunos: "toda la vida de Dios se ha hecho así..." y yo digo: "mejor lo viejo conocido que lo bueno por conocer" está pasado de moda y no nos sirve para todo (hay que cuestionar en qué nos sirve y en qué no es así), pero generalizando, es la creencia del viejo cerebro anclado en el miedo, en la supervivencia y nos impide avanzar en la forma y hacia aquello que nos merecemos, solo que no tenemos ni idea de lo que podría ser, además de que la incertidumbre no nos gusta (miedo), queremos tenerlo todo controlado y asegurado, muchos no confiamos en la vida. Yo también me incluyo, aunque estoy aprendiendo y hay cosas en las que sí confío, seguro que ustedes también, pero trabajar el autoconocimiento ayuda a confiar más y sé de lo que estoy hablando porque lo practico.

Así es que, con mucho cariño y con mucho amor, pero hoy toca trabajar los juicios y la compasión ;)