Sanando con Ho'oponopono

01.10.2020


Sanando con Ho'oponopono

¿Qué puede ser más sencillo que sanar las heridas emocionales con Ho'oponopono?

En principio, no tienes que hablar con el otro, lo primero que necesitas es practicar algunas de sus herramientas super sencillas..., pero lo que más te ayudará es tu intención y el valor de querer hacer algo bueno para tu bienestar.

Un paréntesis: una cosa es que no nos resulte fácil porque dejamos que la mente nos atrape con sus creencias, juicios, miedos..., a través de todos esos pensamientos negativos y limitantes o que no sirven para nada, saboteando nuestra verdadera forma de ser y conseguir aquello que nos corresponde por derecho divino y otra que sea difícil realmente. Difícil es dominar a esa loca de la casa (como dice Mabel Katz ) que no para de decirnos cosas y a la que seguimos como soldaditos adiestrados allá donde nos lleve con sus "historias". Así es como se podría definir desde la perspectiva de esta técnica que, en su base, es una filosofía de vida con unas prácticas y herramientas determinadas.

Decirte, esa "loca" de la casa es tu azotea y tendrás que arreglarla si quieres que no afecte al resto de la estancia, aunque haré un inciso entre locura y estar loco según desde qué perspectiva lo miremos. El raciocinio, a veces, puede apartarnos de la locura más maravillosa que podamos vivir y estar loco según qué normas o dogmas, nos puede meter en líos, sí, pero también puede conseguir que nos liberemos de muchas cadenas.

Igual que puedes pensar que todo es relativo, ni cuerdo ni loco, se trata de coherencia con conciencia, pero ya sabes que "si crees que tienes razón, la tendrás y si crees que no tienes razón, no la tendrás", lo pillas ¿verdad?

Hay toda una tejedura de creencias que pueden llevarnos por autopistas cómodamente o por caminos pedregosos en los que no paramos de tropezarnos, pero claro, ya sabemos que el "loco", si fuera el caso de sus tropiezos, puede utilizar los supuestos errores como ventaja porque 

quien se arriesga y acepta cada vez que se equivoca, siempre tiene la oportunidad de aprender 

Ese niño herido que tenemos dentro puede parecer un loco dentro de un señor con forma de adulto porque sigue siendo un niño, nadie le enseñó a madurar sus tropezones ni a entender por qué le pasó lo que le pasó, por qué le decían lo que le decían, le obligaban, le castigaban..., tantas cosas que no tenían sentido desde su pequeña mente que sólo quería explorar y como no le explicaron y si lo hicieron, muy posiblemente, no entendió nada, sigue con sus pupas.

Ahora ya puedes verlas a través de lo que sientes con aquello que te sucede y para hacer que las caídas mentales, emocionales o físicas sean más llevaderas que antes, además de sanar las que no se superaron, no pierdes nada en probar, en cambio, lo que si puedes es ganar y "mucho" porque seguro que va a moverse alguna memoria...

Recuerda siempre esta frase de los maestros que comparten esta filosofía 

si no quieres que nada cambie, no hagas Ho'oponopono"