Sé tú, aunque sepas que eres vulnerable

11.09.2019

Mi sentimiento de vulnerabilidad

Y es que, me siento tan vulnerable..., pero una mariposa es vulnerable a los ojos de este mundo según con lo que se encuentre y no por eso deja de ser mariposa o tener su propio brillo.

Me siento vulnerable en un mundo que desconozco. Me descuadra y me impacta en muchas cosas, digamos que lo entiendo poco. Al igual que me resulta difícil encajar actitudes determinadas en los humanos y que he ido comprendiendo en la misma medida en la que me voy conociendo a mí misma y al ser humano en general.

Entonces es cuando comprendo la importancia de aprender todo aquello que me ayude a entenderlo. Ahora es cuando veo el ¿para qué? mi interior me llevaba a investigar y los beneficios que voy obteniendo. Buscaba todo lo que me ayudara a comprender cosas, situaciones, personas.

Tuve una etapa en la que estuve más centrada en lo de fuera, cómo era el mundo y que me ayudó a darme cuenta de que lo más importante en mi vida era yo, pero sin egocentrismos, desde una perspectiva de amor propio, autoconocimiento, autorespeto y autogestión. Encontrarme conmigo misma, mi personalidad, mis miedos, mis juicios, mis palabras y actitudes que proceden de unas creencias determinadas con muchas limitaciones, más de lo que podía haber imaginado.

Todo este aprendizaje me sirve para expresar, ahora, a los demás la importancia de encontrarse con uno mismo, con todas esas cosas que no gustan, se dejan de lado, se temen, se juzgan o se cuestionan desde un paradigma mental limitante, falso y no importa tanto quien lo causó o qué, lo que importa es que forma parte de uno y sólo liberándose de esas cargas falsas se va llegando a un camino de paz y bienestar personal. Se necesitan muchas dosis de confianza, mucha sensación de paciencia cuando se tienen objetivos, ya que cuando se está presente la paciencia pierde su sentido. Es un proceso a largo tiempo, pero los cambios que se obtienen es el mejor beneficio que uno se puede llevar en esta vida.

Está la frase de "conócete y conocerás a Dios" y que es lo mismo que "conócete y conocerás la divinidad que eres", aunque como humano estés en una dualidad confrontando y lidiando con polos opuestos de pensamientos, sentimientos, emociones, palabras y actos. Para eso están las vivencias, para aprender cómo lidiar con ellas desde la verdad interior de cada uno de nosotros pasando por procesos como, por ejemplo, lo que va sirviendo y lo que no y actuando en consecuencia.

De ahí la utilidad de la afirmación "si no puedo cambiar el mundo, cambio yo" y cuando esto sucede, entonces yo ya soy el cambio que quiero ver en el mundo manifestándose allá donde esté.