Reflexiones dignas de compartir

12.04.2020


Reflexiones dignas de compartir, de corazón a corazón

Este artículo lo voy a empezar con una reflexión que me ha parecido digna de compartir. Pertenece a un amigo mío y que me lo envió en privado. Al leerla, le pedí permiso para incluirla en alguno de mis artículos y lo haré en este. El texto dice así:

**Cuando la realidad me supera y el dolor parece más fuerte que mi fortaleza, sólo me queda mirar hacia mí interior y observar que el destino de la vida siempre me ha cuidado mucho, con dolor y esfuerzo, pero siempre me ha cuidado. Aceptar el dolor como una cura, una rectificación en la vida, un cambio necesario. Agradecer esa protección que siempre la vida ha tenido conmigo y reconocer los errores, el daño que haya causado a otros, consciente o inconscientemente, pidiendo perdón por ese daño causado y siendo consciente de amar a quien te cuida. (J.L.)**


¿No te parece precioso? Me siento agradecida no sólo de esta amistad, sino de haber recibido un texto así, tan profundo y bello. Puede ser la recompensa que tiene el aceptar estar ahí abierto a escuchar y aportando lo que puedes, cómo y cuándo puedes. Este amigo confía en mi (como tantos otro/as, que no se moleste nadie ;)), pero nunca he dado (creo) las gracias públicamente por las reflexiones que hacen (como en este caso) y cómo consiguen tomar conciencia de las cosas para ayudarse a sí mismos y convertirse en mejores personas y no porque sean malas, no, sino porque desean superarse a sí mismas y sanar sus heridas. Son personas que lo pasan mal y necesitan confiar, expresarse, contar, obtener respuestas, lidiar con sus emociones..., igual que tantas otras hay en el mundo. He recibido más textos, obvio, pero reconozco que éste no me lo esperaba por lo relativamente reciente que es la situación (en cierto modo), lo que esta persona está intentando aceptar y superar, así es que, gracias amigo por regalarnos una reflexión tan bonita al permitir que la comparta. 

Y ya que estoy con el agradecimiento, también quiero darte las gracias a ti que estás leyendo esto. Familia, amigos/as, compañeros/as y a quienes no os conozco por estar aquí conmigo, en mi espacio, leyendo mis textos, ¡gracias! (y, si te parece, sigo con lo que trata este artículo...)

Aprovecho para decirte que tú también puedes aprender a ver más allá de lo que te está sucediendo. Tú tienes la capacidad de enriquecer tu corazón. De adornar con tus reflexiones aquello que tanto te duele. Ya sé que nadie te ha dicho que es fácil, por mi propia experiencia sé que no lo es, pero aun si crees que es imposible, sé que puedes conseguirlo ya que, no sé si sabes (si me conoces o has leído mis artículos porque hago referencia a ello) que yo he sido y soy consciente de lo que podrían llamarse pequeños "milagros" por ser cambios que jamás hubiese imaginado, pero que sabía en lo que estaba trabajando a nivel interior, soy consciente de mi trabajo interior. He vivido situaciones sorprendentes (creo que ya lo he dicho en algún que otro artículo) y eso es lo mágico de la vida. Aquello que tu mente no podría haber imaginado, que si te lo cuentan como posible futuro, tu dirías a boca llena y muy seguro de lo que piensas: jamás de los jamases...

Cuando estás viviendo algo que te duele mucho, mucho..., puedes creer que nunca vas a superarlo, se hace largo, pesado y hay momentos en los que no ves salida por ninguna parte. No puedo hacer esto como comparación, pero si como ingrediente de los contextos y es el detalle de que cada vez que estás aprendiendo algo nuevo te parece que "nunca" lo vas a conseguir. Algo nuevo es aprender a salir de lo que estás sintiendo porque tienes que conseguir tener otros sentimientos, sentimientos de superación y eso es algo nuevo para ti en estos momentos si estás en alguna situación crítica.

Aunque sé que no es comparable, sirve el mensaje y es que, así me pasó a mi cuando aprendí a nadar sola con un libro, siguiendo la técnica a través de los textos y las imágenes, sin monitor. Me pasé algún tiempo pensando que nunca lo conseguiría y, al final, hasta me felicitaron porque decían que nadaba mejor que otras personas instruidas con monitores, pero yo sólo seguí la técnica. Visualizaba los movimientos, veía vídeos de natación y después a practicar, claro. Pues, así puedes sentirte cuando estás asimilando algo con muchos factores diferentes a la vez, pero que forman parte de un mismo contexto. Esto es algo que explico con frecuencia en conversaciones: "son muchos detalles a tener en cuenta". Eso sucede con las emociones, con lo que sientes. Hay un contexto con un conjunto de factores que necesitas desmenuzar para separar las emociones que se te manifiestan a la vez y llegues a comprender que todo junto forma una gran BOLA y por eso te pesa tanto..., pero si lo separas, puedes ir aliviando tu carga. La reflexión es algo que te ayuda porque te hace entender las cosas desde otro paradigma, aunque al principio te cueste aceptar lo que te está pasando.

Que no te importe tanto el "quien" si no es para tu bien. Que te importe más "cómo te quieres sentir" porque si te separas o desapegas de la forma o la apariencia (persona, cosa, situación...), la vida tendrá otras cosas preparadas para ti que te están esperando y que, posiblemente, serán mejor que las que tú crees porque, en estos momentos, estés creyendo que no encontrarás nada mejor.

Que si fulanita o fulanito porque como es lo que tienes en este momento de tu vida, crees que es lo único bueno que había para ti y, en el caso de no haber sido bueno, que no te mereces algo mejor de lo que ya has tenido. Ciertamente, puede ser bueno, incluso que no conozcas a nadie igual, pero la lección está en ¿qué has aprendido?, ¿qué has vivido?, ¿qué has disfrutado, o no, junto a esa persona, en esa situación...? Que si desaparece, por algo será. Será porque ya toca lo siguiente, pero lo que sí es seguro es que, si lo que te llegó no te gustó o no era lo que tú querías y no lo resuelves, volverá a repetirse con otras personas y otras situaciones, tal vez, más fuerte que antes. 

La vida no quiere fastidiarte, no, quiere que te enteres y está intentando ayudarte, lo elegiste tú antes de venir a este mundo. Esa es la visión del alma, esa es la mirada más allá de... y que alivia a todo aquel que no encuentra respuesta desde lo conocido y habitual dentro de lo terrenal. Esta es mi visión (entre muchos otros detalles) de las cosas más allá de..., que me traen respuestas realmente sanadoras y, es posible, que también lo sean para ti.