Ya reviviré...

01.06.2019


Cuando menos lo espere..., reviviré

Me fui, desconecté, desaparecí de todo ese mundo que me confundía.

Huí a mi refugio interior del que sólo yo soy dueña. Ese lugar en el que me siento segura y comparto todo lo que me sucede con palabras, papel y un bolígrafo tal que, me liberan de mi propio malestar, ese que yo misma he creado y que voy saldando como deuda con mi alma.

Mi existencia vale más que todas esas creencias, juicios, miedos que intentan tirar mis sueños por la borda.

Mi existencia vale más que todos esos sucesos que me bloquearon, que me lastimaron porque yo lo permití y eso lo comprendo ahora. Ahora que me permití deshacerme de todas mis necesidades, esas que creía tener.

Ahora ya sé lo que hacer con todo eso.

Ahora ya sé cómo levantarme una y otra vez sin hacerme tanto daño.

Ahora ya sé cómo lidiar con mi mayor enemigo, yo misma...

Ahora ya no escucho tanto a esa parte dolida que no dejaba salir el sol en mi vida.

Ahora ya no escucho tanto esas quejas retenidas y no expresadas porque era la única forma que tenía de sentir que algo valía.

Ahora ya no creo nada de esas historias que me cuentan las memorias de una vida con un capricho, el de tener la razón.

Ahora ya no soy esclava de esa guerra interna que me creía porque, simplemente, no entendía nada...

Ahora me siento más liviana...

Ahora estoy con mi propia aventura, esa que nunca me atreví a tener.

Y, ya no cargo tantas mochilas, ¿para qué?

Ya no siento tanta lástima de mis fracasos o desventuras, ahora me perdono y me entiendo.

Ya no quiero obligarme a creer nada que no sea a favor de mi bienestar, mi paz y compartirla con los demás.

Ya no caigo tanto en las escusas de mi mente para que haga algo extraordinario y que los demás lo vean...

Ya no me interesan ciertas cosas que antes eran ¡tan importantes!

Y aquí estoy ahora, recogida en mi laboratorio para la paz y el bienestar hasta que vuelva a salir ahí fuera, ese lugar que tanto temía.

Aquí estoy, ahora, surfeando olas de ilusión en mi interior donde nada está vacío, pero tampoco está lleno.

Aquí estoy, ahora, con todo patas arriba, pero le encuentro el sentido, y si no lo consigo, ya no me importa.

Aquí estoy, ahora, sigilosa y paciente para que nadie me oiga, esta vez, acepto lo que es.

Aquí estoy, ahora, desnudando mi alma para que brille con luz propia.

Ahora, vuelvo a mi..., a lo que realmente soy.

Ya reviviré, cuando menos lo espere...