Cuando un día te despiertas y te das cuenta de que estabas intentando ocultar tus debilidades, sufrimientos y situaciones desfavorables porque en ti albergaba una creencia de que tener esas desavenencias o dificultades era símbolo de no ser capaz, valiosa, especial y, como no, mucho menos importante porque no sobresales como otros, esos a quienes...

Aunque siento que nunca es el momento, nunca llega esa oportunidad que tanto deseo, eso que tanto añoro, yo me amo y me acepto completa y profundamente tal y como soy y soy una persona maravillosa.

Esa pequeña mariposa blanca que revolotea delante de mí como si quisiera llamarme la atención y hasta conquistarme la visión. Su sencillez y ligereza me recuerda la amistad con la vida, la delicadeza y la libertad.